A VUELTAS CON LA INNOVACIÓN.
Estamos en marzo, y mi último post fué el de fin de año. ¡Que desastre! Alimentar un blog exige su dedicación y por lo que se vé, he estado dos meses abducida por proyectos varios. Mis disculpas, intentaré enmendarme en los próximos meses.
En este tiempo de silencio, pasó el FITUR más triste. La necesidad de rejuvenecer y repensar los destinos y los productos, es más que una necesidad, una emergencia. EXCELTUR celebró un seminario al más alto nivel donde se analizó la situación del sector, con interesantes planteamientos.
En este contexto de inquietud, y a diferencia de otros momentos en que las ideas novedosas, se veían como algo innecesario y casi problemático, empieza a percibirse un cambio en las Administraciones y en el propio sector privado. Ahora como nunca, se abren los ojos y los oidos a quien tiene cosas nuevas que contar.
Los que nos conocéis, sabéis que nuestra filosofía empresarial, ha estado siempre en la línea de introducir novedades en cada proyecto que hemos realizado, en estos momentos, nos situamos por tanto en un contexto propicio para seguir impulsando propuestas creativas, rompedoras y sobre todo útiles para los clientes.
En estos momentos además, estamos realizando a través de la Agrupación Empresarial Innovadora "El Viajero Experiencial", la primera fase de un proyecto de I+D turístico, con el apoyo de Segittur. Al profundizar en el desarrollo de este proyecto, el abanico de posibilidades que aparecen para investigar e innovar es fantástico y apasionante. Eso sí, merece la pena señalar, que las tecnologías que se desarrollan, no tienen porque ser software o prototipos a la manera clásica de la investigación. En turismo, la creatividad investigadora toma formas diferentes, porque las necesidades y el tipo de productos y servicios que trabajamos tienen unas singularidades claramente diferentes. Esta cuestión, es todavía un poco difícil de entender por algunos técnicos de la innovación (que necesitan ese tipo de conceptos típicos de la investigación), sin embargo, es importante que poco a poco se consolide la idea de que la I+D turística puede y debe revestirse de sus propias tecnologías.
El nuevo modelo productivo español, necesita que el turismo de un salto cualitativo, y pase de la retórica a la acción. Aparece con urgencia, la necesidad de apoyar proyectos pilotos que sirvan de referencia para ese nuevo turismo, y marquen pautas que permitan recuperar competitividad a nuestro país. Resulta increible comprobar que todavía Calviá siga presentándose en los foros de formación turística como modelo de buenas prácticas turísticas en nuestro país. Nadie le niega el mérito y lo que representó en su momento... pero ¿no habría que ir pensando en otros modelos de buenas prácticas más vinculados al Horizonte 2020? ¿investigar si existen y si no, empezar a crearlos?.
Este año debería ser importante para empezar a vislumbrar novedades de fondo en que palabras como experiencia, diferenciación y segmentación cobren nuevos significados.


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