Yacimiento Arqueológico de Azalia

El destino: 
El Cabezo de Alcalá es un conjunto arqueológico localizado en las cercanías de Azaila en la Comunidad de Aragón. El conjunto comprende una acrópolis, varias edificaciones colindantes y una necrópolis celta.
Sus planes: 
El proyecto para el desarrollo interpretativo del yacimiento arqueológico del Cabezo de Alcalá en Azaila se desarrolló en febrero de 2002 por encargo del área de patrimonio del Gobierno de Aragón.
Nuestro trabajo: 

El informe consistió en el desarrollo preliminar de las líneas interpretativas para la puesta en valor del yacimiento del Cabezo de Alcalá. Este trabajo se elaboró a partir del estudio exhaustivo sobre el yacimiento, trabajo de campo patrimonial, y el conocimiento de todos los sectores económicos y profesionales de la zona vinculados al turismo y al patrimonio.
El objeto del informe era plantear una nueva línea de interpretación para el patrimonio arqueológico alejada bien de las líneas histórico-científicas, bien de las líneas basadas en la recreación y reproducción.
La elaboración de esta interpretación global para el espacio partió de cinco líneas que tenían el propósito de sintetizar la esencia de la ciudad y ayudar a comprenderla:
La memoria: mucho más que la historia.
Dentro y fuera: la ciudad defensiva, el refugio versus la aventura.
Lo individual y lo colectivo: la devotio como símbolo de una individualidad que se funde en lo colectivo.
El orden tanto espacial como social: la necesidad de orientarse y situarse en la ciudad.
El mundo: el lugar de las mil ciudades.
Las formas de presentación y construcción moral y estética de la ciudad se plantearon desde intervenciones minimalistas, siguiendo los planos interpretativos expuestos y a través de propuestas artísticas contemporáneas pensadas para este yacimiento.

Post: 
Este proyecto, como todos los relacionados con el patrimonio arqueológico, resultó tan apasionante como complejo, ya que siempre resulta difícil la puesta en valor de este tipo de patrimonio huyendo de las fórmulas convencionales. Aunque no fue este el caso, suelen generarse tremendos debates entre quienes patrimonializan las ruinas que consideran sagradas e intocables y quienes, desde el máximo respeto, pretenden darle un sentido de modernidad.