La venta inteligente de la ciudadLa utilización de una herramienta tradicionalmente empresarial como es el marketing, ha pasado a ser un elemento clave de competitividad de los municipios.
Hasta no hace mucho, el marketing turístico era una disciplina que se encargaba del desarrollo de distintas técnicas de venta, fundamentalmente relacionadas con la promoción, y la publicidad. Una publicidad muy poco diferenciadora y repleta de mensajes volcados en contar las excelencias de cada destino y no tanto en promocionar aquello que pueda satisfacer las necesidades/apetencias de los turistas potenciales y por tanto despertar el interés por la visita.
Estas carencias exigían afrontar el marketing turístico de una manera diferente, analizando la ciudad en todas sus variables y profundizando en el a.d.n que le hace diferente, analizando los datos de visitantes no solo en términos cuantitativos, si no incorporando estudios exploratorios de motivaciones turísticas, que vayan más allá de los parámetros y conceptos marketinianos convencionales (características y ventajas funcionales), tratando en definitiva de profundizar en el espíritu último que nutre el producto- ciudad y que puede ayudar a posicionarlo de manera competitiva.
El marketing entendido de esta manera, es algo más que una simple política de ventas, pues obliga a reflexionar en profundidad y de manera diversa sobre la situación del conjunto de la oferta y de la demanda. El marketing de las emociones que nosotros desarrollamos, aporta novedades metodológicas que ayudan a plantear innovación y frescura en el panorama del marketing convencional.
Finalmente señalar, que esta concepción holística del marketing, necesita integrar adecuadamente a la población local tanto en la mirada de la ciudad, como en su venta, como parte imprescindible del proceso.

