Qué hacer en unos momentos como los actuales, donde hay una pérdida absoluta de visión respecto a la salida económica que nos conviene, y todo se centra en cómo hacer frente a un déficit que se ha escapado de las manos, prácticamente al conjunto del país: familias, administraciones públicas y empresas.
Pero el problema principal, con ser muy grave el del déficit, es que éste se ha convertido en el árbol que nos impide ver el bosque, que nos impide ver cuál podría ser la salida a la crisis económica, y como consecuencia nos impide hacer frente al mismo déficit, pues una vez éste se ha disparado de la forma que lo ha hecho, tanto en la administración como en las empresas, lo cierto es que sólo se puede devolver a unos límites aceptables, si, por supuesto, se reducen los gastos, pero tan importante como eso es que haya ingresos económicos lo bastante importantes como para ir haciendo frente a los gastos normales más los acumulados a causa del déficit.