Creo que la primera vez que oí hablar de la noche en blanco fue respecto a Paris, con todos sus impresionantes museos abiertos durante la noche. Me encantó la idea de puertas abiertas en horarios nocturnos. La propuesta ha ido evolucionando y"franquiciándose" por el resto de Europa (Roma,Madrid, Bruselas, Riga).

El hecho de copiar el concepto, no tiene por qué significar repetir miméticamente la propuesta. Cada noche en blanco tendrá siempre la singularidad del escenario que la convierte en única, ya sean los interiores de los museos o los escenarios urbanos al aire libre. Se trata de una fiesta colectiva, con la cultura como gran eje conductor.Una fiesta para los que "sufren" la ciudad todos los días, pero también un reclamo turístico que ya ha empezado a comercializarse por los touroperadores.