El destino:
En el contexto actual de Bulgaria como destino turístico emergente, el territorio costero del Mar Negro, constituye la punta de lanza de un desarrollo económico de ciudades y territorios a partir del turismo.
Sus planes:
Dentro de ese contexto turístico conviven realidades diferentes, ya que junto a municipios volcados casi exclusivamente al sol y playa como Lozenets o Kiten existen otros como Nessebar o Sozopol que suman a su patrimonio natural un importante patrimonio histórico. El caso de Bourgas constituye sin embargo, una propuesta diferente, en la medida que representa a la gran ciudad de la costa, un espacio que concilia el dinamismo de la ciudad con la existencia de playas y patrimonio histórico.
Nuestro trabajo:
La paradoja de Bourgas reside en que pese a sus atractivos, su ubicación estratégica en la costa y su carácter de punto clave de tránsito de viajeros nacionales e internacionales, retiene un porcentaje de turistas muy inferior a sus posibilidades. Por lo tanto, el gran reto que se presenta para Bourgas en su consolidación como ciudad turística, reside en que su actual situación de “lugar de paso” o de “punto de partida” hacia otros destinos vaya transformándose paulatinamente para convertirse en un destino turístico-cultural único en todo el litoral, capaz de atraer y retener públicos propios. Nuestra propuesta partía de este desafío para plantear toda una estrategia global.
Post:
La costa del mar Negro, debería evitar desarrollismos incontrolados y puramente especulativos que resultan rentables a corto plazo, pero inviables a un medio o largo plazo.

